La Paz, BCS.- La capital sudcaliforniana celebra
quince años de un proceso estratégico que redefinió por completo su vocación
económica, consolidándose hoy como una de las joyas más auténticas y atractivas
del Mar de Cortés. Este plan a largo plazo, que en su origen sentó las bases
para un desarrollo sostenido, se traduce actualmente en una conectividad aérea con una robusta infraestructura hotelera y un sólido reconocimiento de
la marca destino tanto a nivel nacional como internacional.
El reflejo más contundente de este éxito se observa en
la infraestructura aeroportuaria de la ciudad. En este periodo, el Aeropuerto
Internacional de La Paz experimentó un crecimiento sin precedentes al pasar de
registrar 560 mil pasajeros a superar los 1.2 millones de usuarios al año. Este
incremento en el flujo de viajeros no solo demuestra la alta demanda del
destino, sino que garantiza una derrama económica constante para las empresas
locales y abre la puerta a nuevas rutas comerciales que conectan directamente a
Baja California Sur con los principales mercados emisores de turistas.
Agustín Olachea Nogueda, presidente de la Asociación de
Empresas Hoteleras y Turísticas de La Paz (EMPRHOTUR), evocó el origen de esta
visión y los avances alcanzados desde entonces. El dirigente empresarial
destacó que, más allá de las impresionantes cifras de ocupación y arribos, el
mayor logro colectivo ha sido transformar la percepción de La Paz, la cual dejó
de ser una simple ciudad de paso para convertirse en un destino de estancia
prolongada, altamente valorado por su calidad de vida, sus playas, su
gastronomía y su oferta de turismo de naturaleza.
Este posicionamiento estratégico ha traído consigo
importantes beneficios para el sector turístico local, detonando la apertura de
nuevos desarrollos hoteleros de primer nivel, el incremento de actividades
deportivas y culturales de corte internacional, y un interés creciente por
parte de visitantes de alto poder adquisitivo. Además, la hospitalidad del
habitante paceño se ha consolidado como un sello distintivo de calidad que
eleva la competitividad del destino frente a otros mercados del país.
Hacia el futuro, el desafío central para Baja California
Sur radica en gestionar este éxito de manera inteligente. Olachea Nogueda
planteó que el reto venidero consiste en mantener el ritmo de crecimiento bajo
un esquema estrictamente ordenado y sustentable que proteja los recursos
naturales, los cuales constituyen el principal activo de la región. El líder
hotelero concluyó que las prioridades deben centrarse en fortalecer la
seguridad, elevar la calidad de los servicios y mejorar la infraestructura
urbana, garantizando así que la bonanza turística se traduzca en un beneficio
directo y tangible para el bienestar de toda la población local.
Comentarios
Publicar un comentario