"Fin de Año 2025": BCS se blinda para un cierre con Saldo Blanco

 

 

Con la llegada del último día del año, las autoridades de los cinco municipios de Baja California Sur han puesto en marcha el despliegue de seguridad más robusto del calendario. El objetivo es claro y ambicioso: lograr un "Saldo Blanco" que permita a las familias sudcalifornianas recibir el 2026 en un entorno de paz y orden.

La seguridad vial es el eje central de este operativo. La Dirección de Seguridad Pública y Tránsito ha confirmado la instalación de puntos de revisión aleatorios y alcoholímetros en zonas estratégicas de alta afluencia.

En la capital del estado, la vigilancia se intensificará en el Malecón de La Paz, así como en avenidas de flujo masivo. Por su parte, en el municipio de Los Cabos, el Corredor Turístico estará bajo estricta supervisión para evitar accidentes relacionados con el consumo de alcohol y el exceso de velocidad. Las autoridades han sido enfáticas: la tolerancia será cero para quienes pongan en riesgo la vida de terceros.

Al respecto, Nallely Ávila Reynoso, secretaria técnica del Consejo Estatal de Prevención de Accidentes informó que en recientre operativo realizado en el bulevar Forjadores, a la altura del distribuidor vial de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), se entrevistó de manera aleatoria a 232 conductores. De este total, 16 fueron canalizados al médico legista para su valoración y 13 retirados de circulación al ser dictaminadas en estado de ebriedad. El operativo fue coordinado por la Dirección de Seguridad y Tránsito Municipal de La Paz, con el respaldo de diversas instituciones y la participación del Centro Regulador de Emergencias Médicas (CRUM), que dispuso de una ambulancia durante su desarrollo.

En lo que va de 2025, se han registrado más de 4 mil 700 hechos de tránsito en Baja California Sur, de los cuales mil 385 derivaron en lesiones y más de 50 en decesos, por lo que se reitera el llamado a respetar las medidas de seguridad vial.

Finalmente, por segundo año consecutivo, el programa "Cero Pirotecnia" se mantiene como una prioridad estatal, pues no se han otorgado permisos para la venta o uso de fuegos artificiales.

Equipos de inspección realizarán patrullajes para el decomiso de artefactos explosivos y la aplicación de sanciones severas a los responsables. Esta medida busca reducir drásticamente las quemaduras en menores de edad y minimizar el impacto negativo (estrés y desorientación) que el ruido de la pólvora genera en las mascotas y en personas con sensibilidad auditiva.

RECOMENDACIONES DE SALUD

El pronóstico meteorológico para la última noche del año indica un descenso considerable en la temperatura. Se esperan mínimas de 14°C en las zonas urbanas, mientras que en las zonas serranas el termómetro podría bajar hasta los 9°C, por lo que se exhorta a la población a vestir ropa adecuada para evitar enfermedades respiratorias.

Para garantizar la atención médica inmediata, los servicios de urgencias del IMSS, ISSSTE y el Hospital General Juan María de Salvatierra operarán las 24 horas del día. Ante cualquier incidente, las autoridades recuerdan que la línea de emergencia 911 es la vía oficial para solicitar apoyo de ambulancias, bomberos o policía.

LA SEGURIDAD INICIA EN CASA

El despliegue de patrullas, alcoholímetros y operativos de salud que estará en las calles de nuestra ciudad es un recordatorio de una verdad incómoda: la seguridad pública es, en gran medida, un reflejo de nuestra responsabilidad privada.

Que el gobierno estatal y los ayuntamientos busquen un "Saldo Blanco" es una meta institucional loable, pero el éxito de este operativo no depende exclusivamente de los uniformados en el Malecón o en el Corredor Turístico. El éxito real depende del ciudadano que decide entregar las llaves si ha bebido, de los padres que entienden que un cohete no es un juguete, y del vecino que cuida a sus mascotas y respeta el descanso ajeno.

La prohibición de la pirotecnia es un paso hacia una sociedad más empática. Ya no se trata solo de evitar incendios o lesiones; se trata de respetar el entorno y a los seres más vulnerables. Asimismo, la rigurosidad en las avenidas principales como Forjadores o Abasolo no debe verse como un acto de recaudación, sino como un filtro de protección para que todas las familias regresen completas a casa.

Este fin de año, el mejor regalo que podemos darle a nuestra comunidad no es un brindis excesivo, sino la prudencia. Las instituciones están listas para actuar, pero ojalá que su intervención no sea necesaria. Que el 2026 comience con la satisfacción de saber que nos cuidamos los unos a los otros.

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