En comparecencia ante el Senado de Estados Unidos, la Administración para el Control de Drogas (DEA) anticipó que la acusación por narcotráfico en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, representa únicamente el comienzo de una lucha contra los políticos mexicanos vinculados a los cárteles de las drogas.
Durante el interrogatorio encabezado por el senador republicano John Kennedy, el jefe de la DEA, Terry Cole, afirmó que los funcionarios que auxilian a estas organizaciones criminales son igualmente culpables de envenenar a los ciudadanos estadounidenses. Cole señaló que, aunque la colusión entre narcotraficantes y altos mandos del Gobierno mexicano ha existido por años, las autoridades de Estados Unidos han decidido priorizar la atención sobre estos vínculos tras las presuntas acciones de Rocha Moya en favor del Cártel de Sinaloa.
El jefe de la agencia antidrogas enfatizó que los políticos en México comparten la responsabilidad por las cifras récord de muerte y destrucción en Estados Unidos al cooperar, conspirar y facilitar la producción de sustancias ilícitas que cruzan la frontera.
Asimismo, Cole aseguró contar con el respaldo pleno de una presidencia que prioriza la seguridad de los estadounidenses, sentenciando que lo ocurrido es solo el preludio de lo que está por venir para la clase política en México. C
El pasado 29 de abril, el Departamento de Justicia y la DEA anunciaron formalmente la primera acusación por narcotráfico contra un gobernador mexicano en funciones, un proceso legal que también involucra a otros nueve funcionarios y exfuncionarios del estado de Sinaloa.
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