El sistema aeroportuario mexicano enfrenta una zona de alta turbulencia, luego que, el Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (Sinacta) anunció un emplazamiento formal a huelga ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje.
La medida va dirigida a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), acusando una "situación crítica e insostenible" en la operación del espacio aéreo del país.
José Alfredo Covarrubias, secretario general de Sinacta, aclaró tras la conclusión del XVI Congreso Nacional del gremio que los trabajadores no buscan boicotear el mundial de fútbol a efectuarse dentro de 21 días, sino obligar a las autoridades a resolver deficiencias estructurales que ya arrastran desde hace tiempo.
"No tenemos que hacer nada para afectar al Mundial. Las mismas autoridades lo están haciendo. Si ya ahorita falta personal, si hay fallas de equipo y fallas de comunicación, y no es atendido, quienes están atentando contra las operaciones extraordinarias que vienen con el Mundial son ellos", sentenció el líder sindical.
Los controladores aéreos operan actualmente bajo protesta en diversos aeropuertos del país y señalan que la falta de atención institucional pone en riesgo la seguridad de millones de pasajeros. Sus principales exigencias son:
Déficit y precariedad de personal: Reportan una falta de al menos 500 controladores a nivel nacional. Además, denuncian que hay más de 19 trabajadores operando en sus estaciones asignadas sin nombramiento oficial ni el pago correspondiente.
Pérdida salarial: Acusan una pérdida acumulada del 30% en su poder adquisitivo, sumado a retrasos de meses en el pago de las horas extras que se ven obligados a cubrir por la falta de personal.
Fallas técnicas e infraestructura: Reportan deficiencias constantes en los equipos de comunicación y la falta de instrumentos meteorológicos y antenas en zonas montañosas clave.
Fatiga crónica: Las jornadas extenuantes y turnos duplicados debido a la falta de personal representan, según el sindicato, un riesgo latente para la seguridad operacional.
El anuncio ocurre en el peor momento posible para el gobierno federal ya que el partido inaugural del Mundial está programado para el próximo 11 de junio en el Estadio Banorte, un evento que detonará un flujo histórico de vuelos internacionales, delegaciones deportivas y turistas.
Legalmente, el emplazamiento no significa un paro inmediato de labores, ya que la ley estipula periodos obligatorios de notificación y mesas de conciliación.
Sin embargo, de no llegar a un acuerdo rápido con la SHCP y la SICT para liberar plazas y presupuesto, el inicio de la huelga podría coincidir de lleno con las fechas de inauguración de la justa deportiva, amenazando con estrangular la conectividad aérea del país en su momento más crítico.
Hasta el momento de esta redacción, ni las secretarías implicadas ni Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam) han emitido una postura oficial sobre el conflicto laboral.

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