Precio del tomate y energéticos impulsan inflación a 4.59% en marzo

 





La economía de los mexicanos sufrió un revés durante el tercer mes del año, pues luego del reporte más reciente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la inflación general anual se aceleró hasta alcanzar el 4.59%, una cifra que supera las expectativas de los analistas y que se aleja del rango de estabilidad buscado por las autoridades financieras. 

Dicho incremento se explica principalmente por un repunte agresivo en el precio de productos básicos de la dieta nacional y el costo de los servicios energéticos.

El principal responsable de este salto inflacionario fue el sector de los productos agropecuarios, con el tomate a la cabeza tras registrar un aumento mensual superior al 40%., por lo que en algunos supermercados de La Paz y Los Cabos se llegó a vender en 70 pesos el kilogramo.

Esta hortaliza, junto con otros productos frescos como el limón (60 pesos el kilo), presionó al alza el índice no subyacente, el cual agrupa a los bienes con precios más volátiles. A esta situación se sumó el incremento en el precio de la gasolina Premium (29.80 por litro) y las tarifas eléctricas, factores que tienen un efecto multiplicador en la cadena de distribución de mercancías en todo el país.

A diferencia de meses anteriores donde se observaba una tregua en los precios, marzo se caracterizó por un aumento mensual del 0.86%, la variación más alta para un periodo similar en los últimos cuatro años. Por su parte, la inflación subyacente, que refleja mejor la tendencia de mediano plazo al eliminar factores estacionales, se mantuvo en 4.45% anual, lo que sugiere que las presiones en los servicios siguen siendo resistentes a las políticas de control vigentes.

Este panorama coloca al Banco de México en una posición compleja. Al situarse la inflación por segundo mes consecutivo arriba de la meta del 3% +/- un punto porcentual, el margen de maniobra para reducir las tasas de interés se estrecha. Mientras el costo de la vida sube impulsado por la canasta básica y el combustible, los hogares mexicanos deberán ajustar nuevamente sus presupuestos para enfrentar un escenario económico que se mantiene bajo presión constante.

Comentarios