El eterno desafío de los baches

 



La Paz, BCS.- No importa el presupuesto asignado a obras públicas: los baches parecen ser los residentes más antiguos y permanentes de nuestras calles, pues lo que comienza como una pequeña grieta tras el paso fluido de los automóviles o alguna lluvia, evoluciona hasta convertirse en un "cráter" capaz de devorar neumáticos, rines y la paciencia de cualquier conductor.

La queja es unánime en diversos sectores de la ciudad, los vecinos señalan que el mantenimiento suele ser una solución de "parche" que apenas sobrevive a la siguiente tormenta o al paso constante de transporte pesado. "Ya no manejamos, esquivamos obstáculos", comenta un vecino de la colonia Pericúes, luego de transitar la calle Ignacio Altamirano, en el tramo de Tuparam a Luis Donaldo Colosio: "El problema no es solo el daño mecánico al vehículo, sino el riesgo de provocar un accidente al intentar evitar el hoyo en plena calle".

La falta de una pavimentación de calidad no solo afecta a los automovilistas, pues también los peatones sufren consecuencias: desde salpicaduras accidentales en charcos de aguas derramadas, hasta caídas por la irregularidad de la superficie.

Expertos en urbanismo sugieren que la solución no radica en poner chapopote al bache, sino en una reingeniería del drenaje y el uso de materiales de larga duración. Mientras tanto, el "safari urbano" continúa, y los ciudadanos siguen esperando que sus impuestos se reflejen en calles donde se pueda transitar sin el miedo constante a un golpe seco en la suspensión.

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