Cancelan Mundial de Clavados en Jalisco por inseguridad: ¿Qué sigue?

 



La organización internacional World Aquatics anunció oficialmente la cancelación de la parada de la Copa Mundial de Clavados que estaba programada para llevarse a cabo en Zapopan, Jalisco, del 5 al 8 de marzo de 2026.

La drástica medida se tomó tras una evaluación de riesgos sobre la situación actual que atraviesa tanto el municipio de Zapopan como el Estado de Jalisco, determinando que no existen las condiciones adecuadas para garantizar el desarrollo del evento deportivo internacional.

El organismo rector del deporte acuático a nivel global explicó que la resolución fue producto de un proceso de consulta estrecha con Aquatics México, la Federación Mexicana de Clavados y Clavados de Altura, así como con el CODE Jalisco, y a través de un comunicado, World Aquatics enfatizó que la integridad de los atletas, entrenadores y personal técnico es el factor determinante detrás de esta suspensión, subrayando que la seguridad de todos los participantes de sus eventos sigue siendo la prioridad número uno para la institución.

La agenda deportiva jaliciense se preparaba para recibir a la élite del clavismo mundial en apenas unos días, sin embargo, ante la determinación de las autoridades deportivas internacionales se imposibilita la realización de la competencia bajo los estándares de protección necesarios.

La cancelación antes mencionada no es solo una fecha tachada en el calendario deportivo; es una bofetada de realidad para la imagen internacional de Jalisco y de México.

Mientras el discurso oficial de las autoridades deportivas nacionales, encabezadas por Rommel Pacheco en la CONADE, intentaba proyectar una imagen de normalidad y control apenas días antes del anuncio, el organismo internacional leyó una cartografía muy distinta: la de un estado bajo la sombra del riesgo tras el abatimiento de "El Mencho".

El contraste es alarmante, pues por un lado, la insistencia burocrática de que "el evento sigue en pie" y, por el otro, la decisión tajante de una federación global que pone la seguridad de sus atletas por encima de cualquier compromiso político o económico. Esta desconexión no solo genera incertidumbre, sino que erosiona la confianza de las delegaciones extranjeras que, en el futuro, dudarán dos veces antes de elegir a Guadalajara o Zapopan como sedes de alto nivel.

El impacto para los clavadistas mexicanos es el rostro más amargo de esta crisis, debido a que hablamos de un deporte donde México es potencia mundial, ver cómo se les arrebata la oportunidad de competir en su propia fosa, con su gente y bajo sus condiciones, es un golpe al ánimo de una generación que ya ha lidiado con conflictos federativos y falta de apoyos.

Ahora, su clasificación a la Súper Final de Pekín dependerá de lo que logren en tierras lejanas, lejos del calor de su público que hoy se queda con las gradas vacías.

Pero el problema trasciende las piscinas. Esta cancelación enciende las alarmas en el tablero del Mundial de Fútbol 2026, pues una competencia de clavados, con una logística significativamente menor, es considerada inviable por "riesgos de seguridad pública", ¿qué mensaje estamos enviando al resto del mundo deportivo?

Jalisco se ha posicionado históricamente como la capital del deporte en México, pero lamentablemente esa reputación hoy se tambalea bajo el peso de la inseguridad.

La memoria de este evento cancelado debe servir como un recordatorio urgente: el deporte no es una isla y por más que se intente blindar un estadio o una fosa, la realidad exterior termina por filtrarse. La seguridad de los atletas es, y siempre debe ser, la prioridad, pero que hayamos llegado al punto donde un organismo internacional deba "rescatar" a los participantes de un riesgo inminente en suelo mexicano es una derrota que duele más que cualquier medalla perdida.


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