La Paz, BCS. - Cuando llega la tarde, la capital sudcaliforniana
se llena de sabrosos aromas que le abren el apetito a cualquiera, y casi en cada
esquina de nuestros barrios hay puestos de comida que nos salvan el día cuando
traemos prisa, hambre o pocos pesos en la bolsa.
¿Qué cenaremos hoy, unos tacos o un "jate"?
Para darnos una idea clara de qué tan grande es este
negocio, las cuentas oficiales de la Dirección Municipal de Comercio calculan
que en toda la capital operan entre mil 500 y mil 600 negocios registrados en
la vía pública entre ambulantes, carritos y puestos semifijos.
De acuerdo con esos mismos datos del Ayuntamiento, las
taquerías en sus distintas modalidades como puestos de tacos, cenadurías y expendios
representan entre el 50% y el 55% del total de permisos de comida, lo que
significa que hay entre 700 y 850 puestos de comida registrados.
Por su parte, los carritos de hot dogs (jates), burritos y
hamburguesas abarcan entre el 30% y el 35% de las licencias de la calle, lo que
equivale a un grupo de entre 450 y 550 carritos, por lo que se convierte en el
rey indiscutible de la venta nocturna.
Estas cuentas coinciden bastante con los datos del Instituto
Nacional de Estadística y Geografía, conocido como INEGI, el cual en su
registro formal de negocios cuenta entre 750 y 820 lugares dedicados a la
preparación de tacos y tortas en el municipio, mientras que los locales y
puestos dedicados a los hot dogs suman entre 300 y 380 establecimientos.
Estas cifras pueden cambiar de un mes a otro porque muchos
dueños de carritos sacan permisos eventuales de comida rápida, y otro tanto
trabajan sin permiso de las autoridades.
Aunque parece que los tacos ganan terreno, por tener más
puestos abiertos a lo largo del día, la historia cambia por completo cuando
llega la noche, ya que ahí es donde el hot dog paceño saca la casta y se convierte
en una tradición que ha alimentado a varias generaciones de paceños.
Sin embargo, los tacos no se quedan atrás porque tienen la
ventaja de que nos acompañan desde temprano. Por las mañanas y a mediodía, casi
todos preferimos comernos 1 o 2 tacos de pescado, de camarón o unas quesabirrias,
para aguantar la jornada de trabajo o de la escuela, y ya más tarde, cuando el
sol se oculta, se prenden los comales de la carne asada, de cabeza y al pastor,
compitiendo cara a cara con los “jates” de la esquina.
La respuesta final de la lucha entre “Tacos vs Hot dogs”, depende
de la hora que marque el reloj.
Si se trata de comer a mediodía para llenarse bien y rendir
en el trabajo, las taquerías se llevan el 1er lugar porque tienen más puestos
abiertos, mayor variedad de guisados y abarcan más horas del día. Pero si
hablamos de la noche, de salir con la familia, de juntar las monedas para la
cena o de buscar algo rico después de una fiesta, el jate paceño gana de todas
todas por ser sabroso, barato y muy de la casa, demostrando que ambos platillos
se mantienen en férrea competencia porque siempre nos sacarán de apuros para dejarnos
la panza llena.
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