Marco
Antonio Almanza Avilés, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía
General del Estado de Sinaloa, se entregó a las autoridades de Estados Unidos
en la garita internacional de Otay, en Tijuana.
La
información fue revelada por el periodista Javier Alatorre en cuenta en la red
social “X”.
El exmando policial es señalado por el gobierno
estadounidense por presuntos nexos con el crimen organizado, en un caso que
también involucra al gobernador con licencia de la entidad, Rubén Rocha Moya.
De acuerdo
con información oficial emitida por el Departamento de Justicia de Estados
Unidos, Almanza Avilés enfrenta acusaciones formales por conspiración y
posesión de armas de fuego. Debido a la gravedad de los delitos imputados,
el exfuncionario mexicano podría alcanzar una pena que va desde los 40 años
de prisión hasta la cadena perpetua.
Tras su
entrega en la frontera, el detenido fue trasladado de inmediato a Nueva York
para enfrentar su proceso judicial: "Otro que no le hizo caso a las
advertencias del Palacio. Marco Antonio Almanza, jefe de investigación de la
Fiscalía de Sinaloa, se entregó en la garita de Otay. Ya se lo llevaron a
Brooklyn", reveló el periodista Javier Alatorre a través de X.
El caso
amenaza con generar un efecto dominó en la cúpula de seguridad y política del
estado de Sinaloa. Según los reportes periodísticos, el proceso avanzará de
forma acelerada en los tribunales neoyorquinos. Para el próximo lunes se tiene
programada la comparecencia del general Gerardo Mérida Sánchez (actual
secretario de Seguridad de Sinaloa) ante la corte de la Ciudad de Nueva York,
lo que perfila una serie de declaraciones clave en el juicio de alto perfil que
se desarrolla en territorio estadounidense.
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