.El escenario fue Palacio Nacional, sede de la octava Cumbre México-Unión Europea, donde el Viejo Continente y suelo azteca sellaron una alianza, el acuerdo va directo al campo mexicano y una vez ratificado el pacto, desaparecerán por completo los aranceles para casi todas las exportaciones agroalimentarias nacionales, lo que significa que productos estrella como el aguacate, el tequila, los cítricos y las berries tendrán vía libre y sin impuestos hacia los mercados europeos, beneficiando directamente a los pequeños y medianos productores que buscan expandir sus horizontes más allá de América del Norte.
Sin embargo, el pacto no se limita a las mercancías; la alianza abre la puerta a una colaboración profunda en áreas críticas para el futuro de ambas regiones, pues los gobiernos acordaron impulsar de manera conjunta la transición hacia energías limpias y la movilidad sustentable, al tiempo que crearán un diálogo bilateral estratégico en materia de seguridad y migración para combatir al crimen organizado bajo un estricto respeto a la soberanía.
Asimismo, el tratado incluye un firme compromiso social con proyectos destinados a combatir la violencia contra mujeres y niñas en México, junto con un fuerte impulso al comercio digital y la innovación tecnológica.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, no ocultó su entusiasmo al calificar los acuerdos de "fantástico" y respaldó sus palabras con una potente inyección de capital, anunciando inversiones por 5 mil millones de euros a través de la estrategia Global Gateway, enfocadas en sectores estratégicos como la industria farmacéutica y las energías renovables. Por su parte, el jefe del Consejo Europeo, António Costa, fue más allá de las cifras y le puso nombre al peso de la foto oficial, sosteniendo que este pacto representa "una auténtica declaración geopolítica" frente a la inestabilidad del contexto internacional actual.
Ante las dudas inevitables sobre si este idilio con Europa podría incomodar a Washington o generar fricciones con el T-MEC, la presidenta Sheinbaum fue tajante en conferencia conjunta al asegurar que con Europa se mantiene un tratado desde el año 2000, por lo que las alianzas no son contradictorias, sino que, al revés, fortalecen tanto a México como a Europa y a los propios Estados Unidos.
El futuro se pinta brillante en las proyecciones oficiales, pues la Secretaría de Economía prevé que la modernización de este acuerdo permita incrementar las exportaciones mexicanas un 50% para el año 2030.
No obstante, el toque de realismo lo puso el sector privado a través de Espiga Exports, organismo que pidió ser prudentes sobre el impacto real a corto plazo para modular las expectativas, focalizar correctamente los esfuerzos de promoción y evitar inversiones mal dirigidas.
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