“Copy-Paste" Legislativo: Diputada de BCS plagió iniciativa de BC


 


La Paz, B.C.S. – El pasado 19 de mayo de 2026, la diputada Arlene Moreno Maciel, integrante de la XVII Legislatura de Baja California Sur, presentó en tribuna del Congreso local una iniciativa de reforma al Código Penal del Estado para sancionar el "exhibicionismo corporal" en espacios públicos, sin embargo, un análisis de los documentos legislativos sugiere que esta propuesta podría ser un caso de plagio o "piratería" de leyes entre estados, ya que guarda similitudes casi exactas con una iniciativa presentada ocho meses antes en el estado vecino de Baja California.

La iniciativa original fue promovida por la diputada Dunnia Montserrat Murillo López en el Congreso de Baja California el 10 de septiembre de 2025 (remitida oficialmente el 6 de octubre de 2025).

Por su parte, la diputada Moreno de Baja California Sur presentó el 19 de mayo de 2026 una propuesta con el mismo nombre y objetivos similares, buscando reformar el artículo 187 del Código Penal para el Estado Libre y Soberano de Baja California Sur. En el documento, la legisladora local propuso adicionar el capítulo de "Exhibicionismo Corporal" y los artículos 184 Sexies y 184 Septies al Código Penal de BCS.

 Similitudes que delatan el plagio

 Al comparar ambos documentos, los puntos de coincidencia resultan alarmantes para la ética legislativa, primeramente, la semejanza en las sanciones, pues ambas propuestas establecen exactamente las mismas penas de 6 meses a 3 años de prisión.

La terminología parece calcada, una vez que se utilizan el concepto "Exhibicionismo Corporal", un término que no existía previamente como figura penal autónoma en ninguna de las dos legislaciones.

La argumentación y agravantes que argumenta la diputada Moreno son idénticas: Conductas que vulneran la integridad de mujeres, niñas, niños y sectores vulnerables, además de generar afectaciones psicológicas.

Estas mismas razones forman el núcleo de la exposición de motivos de la diputada Dunnia Murillo en Baja California, quien destacó la necesidad de proteger el "desarrollo psicosexual" y la seguridad física de estos mismos grupos.

La iniciativa de Baja California propone aumentar la pena hasta en una mitad cuando el delito se cometa ante menores o personas sin capacidad de comprender el hecho. De manera idéntica, la propuesta planteada en el Congreso sudcaliforniano plantea aumentar las penas hasta al doble bajo circunstancias similares, incluyendo centros educativos y transportes.

Mientras que la iniciativa de la diputada Murillo López en Baja California incluía un cuadro comparativo detallado y una justificación basada en estadísticas de la Fiscalía General de su estado, el boletín informativo de la diputada Arlene Moreno parece replicar la estructura punitiva y el discurso social sin otorgar crédito a la fuente original del estado vecino.

Este aparente caso de plagio legislativo pone en entredicho el trabajo de investigación de las comisiones en Baja California Sur y resalta una práctica creciente en los congresos locales: la importación de leyes ajenas sin adaptarlas a la realidad social propia, simplemente "pirateando" el trabajo intelectual de otros legisladores.

Retomar buenas ideas de otras entidades federativas no está mal; de hecho, el derecho comparado y la homologación de leyes de vanguardia son prácticas comunes y necesarias para el avance jurídico del país. Si una fórmula funciona en el norte, es natural que se quiera replicar en el sur. ​El verdadero problema no es la réplica, sino la simulación y la falta de honestidad intelectual.

​Apropiarse del trabajo ajeno, presentarlo como una idea original y omitir deliberadamente el crédito a los autores intelectuales originales no es un delito penal, pero sí es una profunda falta de ética. Es engañar a los ciudadanos que votaron por soluciones reales, vendiéndoles como "innovación" lo que en realidad fue un simple ejercicio de copiar y pegar.

​Cuando un legislador firma una iniciativa ajena como propia sin dar el crédito correspondiente lo único que hace es devaluar su trabajo legislativo y evidenciar una alarmante falta de investigación, debate y análisis adaptado a la realidad local.

​Se pierde la confianza, porque la ciudadanía espera honestidad, y si se miente en el origen de una ley, ¿en qué más se simula?

​Tal parece que es más fácil copiar el formato de otra entidad que sentarse con colectivos, expertos y ciudadanos locales a construir una reforma desde cero, y a eso se le llama pereza política.

​Si una ley es buena y copiada, nada cuesta decir: "Retomamos este modelo exitoso del estado vecino y lo adaptamos para nuestra gente". Eso sería transparencia. Lo otro, la piratería legislativa sin dar créditos, solo demuestra que el interés está en alimentar el ego político y las estadísticas de "iniciativas presentadas", antes que en legislar con dignidad.

La mesa directiva del Congreso de Baja California Sur ya envió la iniciativa de su diputada a la Comisión Permanente de Puntos Constitucionales y de Justicia para su análisis, donde se verá si el plagio trasciende a la ley vigente.


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