CIUDAD DE MÉXICO. – La sorpresiva renuncia de la
magistrada Lorena Josefina Pérez Romo, ocurrida a tan solo cuatro meses
de haber sido designada, ha provocado el cese inmediato de más de 60
trabajadores que formaban parte de su equipo de trabajo.
La situación tomó un tinte dramático cuando las oficinas de
la magistrada, ubicadas en Avenida Revolución 1508, fueron clausuradas con sellos
de seguridad, de forma similar a una escena del crimen, impidiendo el
acceso al personal.
Pérez Romo encabezaba la Comisión de Carrera Judicial y
Especialización, una pieza clave en la estructura que recientemente sustituyó
al Consejo de la Judicatura Federal (CJF).
Hasta el momento, el Órgano de Administración Judicial (OAJ)
del Poder Judicial de la Federación no ha hecho públicas las razones de la
dimisión, pero la última vez que la magistrada se presentó a sus labores fue el
15 de diciembre de 2025, justo antes del periodo vacacional.
La falta de transparencia sobre su salida y el despido
masivo de su equipo de trabajo han generado especulaciones dentro del sector
judicial, mientras los afectados exigen claridad sobre su situación laboral y
los motivos reales detrás de este drástico movimiento institucional.
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