La Paz, BCS. - La capital sudcaliforniana Sur cerró la
primera mitad de 2026 posicionada como la demarcación con mayor dinamismo
turístico dentro del territorio mexicano.
Los registros del Grupo Aeroportuario del Pacífico señalan
que el Aeropuerto Internacional de La Paz recibió 696 mil 800 viajeros entre
enero y junio, cifra que representa un incremento del 11.3% en comparación con
el mismo periodo del año anterior.
La llegada de visitantes extranjeros impulsó de forma
determinante este resultado al registrar un repunte del 44.1% en los primeros
seis meses, tendencia que refleja una transformación progresiva en el perfil
del viajero que decide explorar Baja California Sur.
El flujo proyectado para las vacaciones de verano reafirma
la aceleración de este destino costero, una vez que datos del Ayuntamiento de
La Paz y de las autoridades de turismo estiman el arribo de más de 110 mil
turistas durante julio y agosto, proyectando una ocupación en el sector
hotelero que se mantendrá entre el 65% y el 70%.
Las mediciones oficiales revelan cambios significativos en
el comportamiento de la demanda: aproximadamente el 50% de los visitantes opta
por alquilar casas o departamentos a través de plataformas digitales, el 36%
elige hoteles tradicionales y un 13% se hospeda en casas de familiares o
amigos.
Dentro de la geografía municipal, la ciudad capital captará
unos 56 mil visitantes, mientras que la delegación de Todos Santos albergará 16
mil y la comunidad de Los Barriles recibirá cerca de 10 mil turistas durante el
periodo vacacional.
Durante el último informe anual, el gasto diario promedio
por visitante en La Paz alcanzó los 6 mil 453 pesos mexicanos, lo que significó
un aumento del 19% frente a los registros previos y estas cifras muestran un
desplazamiento desde el modelo de masificación hacia un turismo orientado a la
naturaleza, el deporte acuático y la gastronomía regional.
El incremento en el tráfico de pasajeros ha sido respaldado
por la ampliación de rutas aéreas operadas por empresas nacionales desde la
Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Tijuana, aunado a la consolidación
de rutas directas con ciudades clave del oeste de Estados Unidos, sin embargo,
los reportes oficiales subrayan que la estadística aeroportuaria omite a los
miles de vacacionistas que ingresan por vía terrestre desde el norte del estado
o a través del transporte marítimo que desembarca en el puerto de Pichilingue.
Esta afluencia adicional eleva la carga operativa en la
infraestructura vial y acentúa la necesidad de vigilar el uso de recursos
naturales en la Bahía de La Paz y el Área de Protección de Flora y Fauna
Balandra.
Para la población sudcaliforniana y los empresarios locales,
el ascenso de La Paz plantea un escenario de oportunidades combinado con retos
de gestión urbana. Por un lado, la reactivación comercial favorece a
prestadores de servicios turísticos y fomenta proyectos comunitarios en
localidades rurales.
Por otro lado, la proliferación de alojamientos de corta
estancia en colonias céntricas presiona el mercado inmobiliario, incrementa el
costo del alquiler residencial y exige una regulación tributaria y operativa
equitativa.
Asimismo, garantizar
el suministro de agua potable y la gestión eficiente de residuos en zonas de
playa será determinante para preservar los atractivos que han posicionado a la
capital como el nuevo foco de atracción en el noroeste de México.
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