De acuerdo con los datos más recientes de INEGI sobre el crecimiento promedio anual de los últimos tres años, Baja California Sur ha logrado ubicarse en un lugar privilegiado de sustentabilidad y expansión económica, al registrar un incremento promedio del 1.67% anual, colocándose como la sexta entidad con mayor avance en todo el país y la segunda dentro del grupo con variaciones positivas de entre el 1% y el 2%.
El análisis de la actividad económica estatal revela que únicamente cuatro estados en todo el territorio mexicano lograron posicionarse en el rango de más alto dinamismo con variaciones superiores al 2%: Hidalgo encabeza la lista con un 3.56%, seguido de Chiapas con 3.32%, Colima con 2.92% y Tamaulipas con 2.12%. Inmediatamente después se encuentra el bloque de alto rendimiento donde destaca la península suriana, compartiendo grupo con estados de alto perfil como Yucatán, que encabeza este nicho con 1.99%, Guanajuato con 1.53%, Nuevo León con 1.19%, Veracruz con 1.18% y Oaxaca con 1.13%.
El avance de Baja California Sur resulta especialmente significativo cuando se compara con la situación de otras regiones del país y, en particular, con la zona norte.
Mientras que estados colindantes o de fuerte tradición industrial como Baja California registraron retrocesos significativos de -1.97%, Chihuahua de -2.71%, Coahuila de -3.02% y Sonora de -1.32%, la entidad surcaliforniana mantuvo un ritmo constante y positivo. Esta disparidad resalta la resiliencia de la economía local frente a las fluctuaciones externas y la desaceleración del sector manufacturero que afectó al resto del norte mexicano.
Estar situado en este rango de crecimiento continuo aporta importantes ventajas estructurales para Baja California Sur.
En primer lugar, este ritmo sostenido del 1.67% envía una señal clara de certeza jurídica y estabilidad económica a los mercados internacionales y nacionales, convirtiendo a la entidad en un polo altamente atractivo para la inversión privada en sectores clave como el turismo, el desarrollo inmobiliario, las energías limpias y los servicios logísticos. Además, la expansión permanente de la actividad productiva se traduce de forma directa en un mercado laboral dinámico, impulsando la creación de empleos formales, la mejora en el ingreso de los hogares y una mayor recaudación fiscal local que permite fortalecer la infraestructura pública y los servicios comunitarios.
Por debajo del desempeño surcaliforniano se ubican importantes núcleos económicos del centro y occidente del país que mostraron variaciones moderadas inferiores al 1%, tales como Sinaloa con 0.79%, Puebla con 0.65%, Querétaro con 0.60%, la Ciudad de México con 0.34%, Guerrero con 0.28%, Michoacán con 0.26% y Jalisco con un escaso 0.02%.
En el extremo opuesto, el informe pone de manifiesto que cerca de la mitad del país enfrenta contracciones económicas acumuladas. Quince estados presentan tasas negativas, destacando caídas severas en estados energéticos o del sur como Quintana Roo con -4.46%, Tabasco con -4.79% y Campeche con -8.56%.
En este contexto de marcados contrastes, la posición de vanguardia que ostenta Baja California Sur ratifica la solidez de su modelo económico, proyectando un escenario de prosperidad y consolidación competitiva para los próximos años.

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