El programa Aula Hospitalaria ha logrado que más de mil 850
niñas, niños y adolescentes en Baja California Sur mantengan vivos sus estudios
sin descuidar su salud.
A través de dicha estrategia pedagógica, la Secretaría de
Educación Pública del estado ha garantizado la continuidad del ciclo escolar
para 1,856 menores que se han visto obligados a permanecer internados por
lapsos prolongados en el Hospital Juan María de Salvatierra.
De acuerdo con la titular de la dependencia, Alicia Meza
Osuna, la iniciativa funciona como un puente clave contra la deserción y el
rezago académico, pues en lugar de detener su proceso de aprendizaje durante la
convalecencia, las alumnas y alumnos reciben atención escolar adaptada
directamente a su ritmo, a sus necesidades específicas y, sobre todo, a las
indicaciones del personal médico.
Este acompañamiento no solo protege el derecho a la
educación, sino que genera un impacto positivo en el proceso de recuperación de
los pacientes.
Tener una rutina escolar dentro del nosocomio ayuda a
reducir los niveles de estrés, ansiedad y aislamiento que suele provocar una
hospitalización prolongada y el espacio del aula o la visita del docente a la
cama del menor les devuelve un sentido de normalidad y convivencia, elevando su
estado de ánimo y fortaleciendo su bienestar emocional.
La medida representa un alivio significativo para los padres
de familia, quienes enfrentan la preocupación médica sin la carga adicional de
pensar que sus hijos perderán el año o se atrasarán frente a sus compañeros de
clase.
Con esta alternativa incluyente, el sistema educativo
sudcaliforniano reafirma que la enfermedad no debe ser un motivo para frenar el
desarrollo integral y el futuro de la infancia.
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