Reprueban al servicio de agua en La Paz: ENCIG revela crisis y baja satisfacción



La Paz, B.C.S. – El grave problema relacionado con el abastecimiento de agua potable que habitantes de distintas colonias de La Paz han reportado durante los últimos meses encontró un crudo reflejo en los datos oficiales.

La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG), ubicó a Baja California Sur entre las entidades federativas con los niveles más bajos de satisfacción ciudadana respecto al servicio de agua potable, alcanzando apenas una aprobación del 34.4 por ciento, una de las cifras más reducidas de todo el país y muy lejos de estados norteños que rozan el 70 por ciento de conformidad.

Esta insatisfacción generalizada, documentada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), detalla que la inmensa mayoría de la población urbana depende por completo de la red pública para recibir el recurso, por lo que las fallas en el tandeo y la constante baja presión impactan directamente en la vida diaria de miles de familias. 

Al no contar con suficiente fuerza en la red, el líquido es incapaz de subir a los tinacos ubicados en las azoteas, obligando a los paceños a almacenar apenas unos cuantos litros en cubetas o tambos a nivel de suelo antes de que el flujo sea cortado de manera definitiva en los horarios programados.

La crisis hídrica se agudiza drásticamente, y en redes sociales la ciudadanía se manifiesta y ha volcado su frustración mediante reportes diarios y quejas masivas dirigidas al organismo operador. Las plataformas digitales evidencian que las problemáticas se concentran de manera más crítica en sectores de la zona sur, como Camino Real en sus partes altas, El Palmar, El Cardoncito, Del Mar Residencial y Cola de la Ballena, esta última afectada además por tomas irregulares y bombas de succión clandestinas que merman la presión vecinal; de igual manera, las quejas persisten en la zona noreste, incluyendo puntos vulnerables de Cerro del Cardón, Laguna Azul, Lázaro Cárdenas y San Pablo Guelatao.

La escasez del recurso se convierte en una situación de alta vulnerabilidad si se toman en cuenta las extremas condiciones climáticas de la región. 

Durante la temporada de verano, Baja California Sur registra de manera constante temperaturas promedio que oscilan entre los 35 y los 40 grados Celsius, acompañadas de sensaciones térmicas que superan con facilidad dichos niveles, un panorama abrasador donde el acceso continuo al agua potable es el único escudo real para mitigar el golpe de calor, mantener la higiene básica y garantizar la salud pública de los sudcalifornianos.


Comentarios