A menos de 60 días del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, las ciudades mexicanas designadas como sedes enfrentan una crisis inminente de asequibilidad turística debido a los incrementos desproporcionados en las tarifas hoteleras, una situación que, sin embargo, no impactará al estado de Baja California Sur.
De acuerdo con un reporte de la Asociación Mexicana de Viviendas Turísticas (Amvitur), basado en datos de la firma Lighthouse a finales de marzo, las tarifas de habitaciones de hotel en las ciudades mundialistas registran alzas interanuales alarmantes que oscilan entre el 173 y el 333 por ciento. Guadalajara encabeza la lista con el mayor incremento (+333%), seguida por Monterrey (+218%) y Ciudad de México (+173%). En la capital del país, las habitaciones han pasado de 410 dólares a casi 590 dólares en la medición más reciente.
Esta presión tarifaria en México contrasta con la situación en las sedes de Estados Unidos y Canadá, donde los precios ya comenzaron a estabilizarse tras sus máximos iniciales.
De tal forma, mientras los hoteles imponen precios restrictivos que amenazan con definir la experiencia de los aficionados, las viviendas turísticas registran alzas menores (por debajo del 155%) y son clave para complementar la infraestructura de hospedaje.
Es importante resaltar que esta coyuntura de elevados precios y saturación no afectará a Baja California Sur, una vez que destinos turísticos como La Paz y Los Cabos no experimentarán la presión extraordinaria sobre la demanda de alojamiento derivada directamente de la Copa del Mundo.
En consecuencia, el estado no registrará los picos de ocupación extrema ni los aumentos tarifarios de hasta 333 por ciento observados en CDMX, Guadalajara y Monterrey, manteniendo la estabilidad en su oferta turística y de hospedaje, permaneciendo ajena a la problemática que se avecina en el centro del país y presentándose como una opción estable para visitantes durante estas fechas.
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